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¿Quiénes votan a la ultraderecha en América Latina?

Do Rebelión, 20 de outubro 2026
Por David Pavón-Cuéllar 



[Milei junto Flávio Bolsonaro en un acto de campaña en São Paulo el 26 de julio de 2026.
Créditos: Isaac Fontana / EFE]


El giro hacia la ultraderecha está imponiéndose en América Latina. El ciclo progresista parece estar agotándose para dar lugar no sólo a una derechización generalizada, sino a una suerte de fascistización cada vez más pronunciada. Este desplazamiento hacia una extrema derecha con tintes fascistas o fascistoides es en parte atribuible a factores externos como las injerencias israelíes y estadounidenses, pero el injerencismo no basta para explicar por qué millones de votantes latinoamericanos están prefiriendo a la actual ultraderecha que proyectos de la izquierda populista, reformista, socialdemócrata y nacional-popular.

El actual giro parece obedecer no a un único factor explicativo, sino a múltiples causas estructurales y coyunturales que motivan de forma diferente a los diversos votantes de la ultraderecha. Considerar a estos sujetos en su diversidad puede ayudarnos a comprender algo tan polifacético y tan complejo como la actual fascistización. Para entender lo que está ocurriendo, nada mejor que intentar caracterizar a quienes están haciendo que ocurra.

Podemos distinguir actualmente al menos treinta clases de votantes de la ultraderecha en América Latina:

1. Los animados por su odio y por su miedo, los racistas y sexistas, los xenófobos y homófobos, los misóginos y antifeministas, los islamófobos y antisionistas.

2. Los explotadores y opresores de siempre, los enemigos eternos de impuestos y derechos, los aferrados a sus privilegios.

3. Los alienados, los aferrados al respeto de los privilegios de los otros, los aliados incondicionales de sus opresores y explotadores, los identificados con sus agresores, con sus amos patriarcales y coloniales, con los poderes mismos que los dominan.

4. Los acomplejados, los que se traicionan a sí mismos, los cipayos y malinchistas, los afrancesados y vendepatrias.

5. Los que se creen empresarios por ser empresarios de sí mismos, los que se convencen de ser capitalistas por encargarse de su propia explotación, los que fantasean que están entre los poseedores tan sólo porque se poseen para venderse.

6. Quienes imaginan ascender al votar por los de arriba, enriquecerse al votar por los ricos, empoderarse al votar por los poderosos, blanquearse al votar por los blancos y blanqueados.

7. Quienes tan sólo darán crédito a quienes los desprecien tanto como ellos han aprendido a despreciarse a sí mismos.

8. Aquellos a los que un gobierno de izquierda sacó de la pobreza para que se identificaran con los ricos, menospreciaran a los pobres y odiaran a la izquierda.

9. Los defraudados por gobiernos de izquierda que permanecieron subordinados al capital, que no se atrevieron a nada imposible, que no realizaron las fantasías que se proyectaron sobre ellos o que ellos mismos alimentaron en campañas electorales y en discursos demagógicos.

10. Los marginados entre los marginados, los más dolidos y resentidos, aquellos que envidian y odian incluso al pueblo, aquellos olvidados incluso por los gobiernos que hicieron todo lo posible para no olvidar a nadie.

11. Quienes desconfían de aquellos que hablan de justicia cuando solo parece haber injusticia en el mundo.

12. Quienes únicamente consiguen confiar en líderes que reafirmen y confirmen lo que existe, líderes abiertamente injustos, líderes irracionales y perversos, líderes que así reflejen fielmente el mundo capitalista en que vivimos.

13. Quienes tan sólo confían en su goce, quienes desconfían de todo lo demás, quienes ya no aspiran a ninguna verdad, quienes tan sólo quieren mentiras de las que puedan gozar.

14. Los que únicamente quieren gozar, ven todo como un espectáculo y se aburren con algo tan sensato, gris, monótono y previsible como las opciones de la izquierda moderada.

15. Los que no deciden, los que simplemente se dejan arrastrar, los que ahora siguen la moda neofascista.

16. Quienes creyeron en un fascista porque no hubo un comunista con el que pudieran comprender lo que sentían, su furia, su desesperación y su deseo de cambiarlo todo.

17. Quienes quieren una firmeza, una osadía y una radicalidad que se han perdido en la izquierda, que van a buscarse en la ultraderecha.

18. Quienes prefieren la contundencia de lo peor que la indefinición de lo mediocre.

19. Quienes prefieren una derecha extrema, conservadora, que una izquierda inconsistente, derechizada.

20. Quienes empáticamente no se avergüenzan de la ultraderecha desvergonzada, pero sí de la izquierda que se avergüenza de sí misma.

21. Quienes prefieren someterse al capital directamente que hacerlo a través de mediaciones políticas y mistificaciones ideológicas.

22. Los que dejaron de entender lo que significan la izquierda y la derecha.

23. Los que votan como si participaran en un videojuego, los inconscientes de lo que está en juego, los absortos ante sus pantallas que les ocultan en lugar de mostrarles el planeta devastado por el capitalismo.

24. Los bots encarnados, aquellos que ya no tienen más inteligencia que la artificial, aquellos programados algorítmicamente por ultraderechistas como Elon Musk, Peter Thiel, David Sacks, Marc Andreessen y Ben Horowitz.

25. Los pervertidos por un cristianismo pervertido, atrapados en las redes evangélicas pentecostales y neopentecostales, obsesionados con la teología de la prosperidad, incondicionales de Israel y firmemente posicionados contra el aborto, contra el feminismo y contra el matrimonio igualitario.

26. Los conservadores, los reaccionarios, los que reaccionan defensivamente contra el desgaste y el descrédito de viejos poderes patriarcales, raciales y de clase.

27. Los acechados por el fantasma del comunismo que vuelve a recorrer el mundo.

28. Los fascistas de siempre, los que permanecían escondidos, los que al fin pueden salir del clóset y exhibir impúdicamente su vileza.

29. Los que pragmáticamente prefieren estar entre los verdugos que entre sus víctimas, entre los canallas que entre los derrotados, entre los israelíes que entre los palestinos.

30. Los que son capaces de celebrar el genocidio en Gaza, reír ante los escombros, alegrarse o burlarse ante fotografías de niños palestinos asesinados o mutilados.

Cada tipo de votante personifica una razón para votar por la ultraderecha. Cada razón debe refutarse de forma diferente. Cada refutación exige una perspectiva estratégica particular. No puede haber una sola estrategia para enfrentarnos eficazmente al actual voto latinoamericano por la extrema derecha.

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