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El economista Anwar Shaikh, antídoto contra las ilusiones capitalistas

In memoriam

Do Rebelión, 21 de outubro 2026
Por Romaric Godin : Sin permiso 



[Foto: El economista Anwar Shaikh]

El economista nacido en Pakistán falleció el miércoles 7 de octubre. Autor de una obra monumental en 2016 y teórico de la «competencia real», nos ayuda a comprender los callejones sin salida de la teoría económica dominante y la verdadera naturaleza del capitalismo.

El lunes 12 de octubre se entregará el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, el «sustituto» del Premio Nobel de Economía. Este galardón, creado en 1968, es ante todo una maniobra política para desacreditar cualquier pensamiento crítico, tal y como han demostrado Avner Offer y Gabriel Söderberg en The Nobel Factor: The Prize in Economics, Social Democracy, and the Market Turn («El factor Nobel: el premio de Economía, la socialdemocracia y el giro hacia el mercado», Princeton University Press, 2016, sin traducir) .

Sea quien sea su ganador en 2026, este premio seguirá estando mancillado por sus carencias. Y entre ellas estará Anwar Shaikh, un referente del pensamiento económico crítico fallecido el miércoles 7 de octubre de 2026, dos semanas antes de complir 79 años.

Nacido en Karachi en el seno de una familia de diplomáticos pakistaníes, vivió en numerosos países —en Malasia, Kuwait, pasando por Canadá y Nigeria— durante su infancia, antes de comenzar sus estudios de ingeniería en Estados Unidos.

En una entrevista para la web Historical Materialism en 2021, cuenta que la percepción de las diferencias de desarrollo en esos distintos países le llevó finalmente a decantarse por la economía. Pero las explicaciones que le ofrecía la ciencia económica dominante no le convencían en absoluto. «Para mí, la teoría estándar no tenía ningún sentido», resume.

Anwar Shaikh se volcó entonces hacia los «teóricos clásicos», desde Adam Smith (1723-1790) hasta Karl Marx (1818-1883), pasando por David Ricardo (1772-1823). Y es a partir de este punto de partida —el de un pensamiento que considera que la fuente del valor reside en el trabajo y no en los ajustes del mercado— como construirá una inmensa obra teórica, que culminará con su libro de 2016, Capitalism: Competition, Conflict, Crisis (traducido al español «Capitalismo: competencia, conflicto y crisis», Fondo de Cultura Económico).

La obra es fruto de dos décadas de trabajo que no solo sintetiza las dos obras anteriores de Shaikh, sino también sus innumerables artículos académicos y sus reflexiones más recientes. No se puede subestimar la envergadura de este trabajo: pretende ofrecer una visión de conjunto del funcionamiento del capitalismo y aborda sus diversos fenómenos: competencia, comercio, inflación, Estado, crisis…

Hay que decir que estas más de 700 páginas resultan arduas de leer y no son especialmente accesibles. Pero sin duda ese es el precio que hay que pagar para cumplir la ambición de una teoría general que supera, y con creces, los tochos de Thomas Piketty que, aunque igualmente indigestos, han sido éxitos de ventas.

Una obra monumental

Anwar Shaikh no se ha beneficiado del mismo «hype» que el francés. Sin embargo, bien podría ser que, al igual que El Capital de Karl Marx, con el que algunos lo han comparado, este texto envejezca mucho mejor que los tratados de Piketty. Y que sea redescubierto y debatido mucho más en los próximos años.

Merece la pena detenerse primero en el método del economista. El investigador nunca se definió a sí mismo como marxista, aunque a menudo se le haya atribuido ese calificativo. Su referencia es, sin duda, el conjunto del «pensamiento clásico», en el que construye su propia especificidad, basándose aquí en la teoría del valor de los neoricardianos al estilo de Piero Sraffa (1898-1983), en otros, en secciones enteras del libro III de El capital, y en ocasiones en las concepciones sobre el beneficio de pensadores menos conocidos como James Denham-Steuart (1712-1780).

«Si lees a Marx, no hay nada sobre el comercio. Si lees a Ricardo, no encuentras nada sobre la lucha de clases […] y Sraffa no dice nada sobre la moneda. Tuve que desarrollar un marco que fuera internamente coherente y que pudiera dar respuesta a cuestiones empíricas sobre el mundo moderno», resumía Anwar Shaikh en la entrevista concedida a Historical Materialism.

Porque la obra del economista no es una simple crítica de las teorías dominantes o mainstream derivadas del pensamiento neoclásico o neokeynesiano. Se trata más bien de un intento de comprender y dar coherencia al capitalismo, que entra en colisión con estas corrientes de pensamiento, así como con otras denominadas «heterodoxas», como el poskeynesianismo (o keynesianismo de izquierdas).

El punto de partida de Anwar Shaikh se sitúa en el extremo opuesto al de la mayoría de los economistas. El pensamiento económico neoclásico —a menudo heterodoxo— parte de un caso ideal en el que los agentes son perfectamente racionales (el homo œconomicus), los intercambios son fluidos, la información es completa y equitativa (es la «competencia pura y perfecta») y el equilibrio entre la oferta y la demanda es natural y estable.

Partiendo de ahí, los defensores de este pensamiento construyen «imperfecciones» y «externalidades», una especie de elementos ajenos que perturban ese mundo ideal. El reto de las políticas económicas consiste entonces en intentar suavizar las imperfecciones y contrarrestar las externalidades para acercarse lo más posible a la perfección perdida.

Con razón, Anwar Shaikh, en una entrevista concedida a la edición sudamericana de la revista neoyorquina Jacobin, compara esta visión con la idea bíblica del paraíso perdido, tras la expulsión del hombre y la mujer del jardín del Edén. «El mundo real aparece entonces como una imperfección. […]Se trata de un paralelismo exacto con la idea de la economía neoclásica, que parte de un capitalismo perfecto para definir el mundo real como una serie de imperfecciones.»

Anwar Shaikh, por su parte, sigue a la perfección la línea marxista al afirmar que «el objeto de la investigación debe ser lo real». Este movimiento es dialéctico: lo real alimenta la teoría, que se ve confirmada por datos empíricos y permite, por tanto, actuar sobre lo real.

La «competencia real»

El punto central de la teoría de Anwar Shaikh es que el capitalismo se basa en la búsqueda continua de un beneficio cada vez mayor, es decir, en la acumulación de capital. Al comienzo del séptimo capítulo de su obra de 2016, resume el capital como «una forma social particular de riqueza basada en el motor del beneficio». En la forma capitalista de producción, los agentes buscan, ante todo, aumentar su beneficio.

Este último es, por tanto, el núcleo social de la organización económica y no la demanda, las innovaciones o los precios. En realidad, estos elementos no son más que consecuencias de la búsqueda del beneficio. Esto es lo que permite a Anwar Shaikh rechazar las concepciones económicas al estilo de Jean-Baptiste Say (1767-1832), que consideran la oferta como la fuente del crecimiento, al igual que las visiones keynesianas, que estiman que la reactivación de la demanda permite sostener la rentabilidad.

Este enfoque permite a Anwar Shaikh desarrollar su mayor avance conceptual: «la competencia real». En la carrera por el beneficio, «cada capital individual entra en colisión con los demás que intentan hacer lo mismo», lo que conduce a un caos generalizado, pero no del todo sin sentido, ya que sigue estando permanentemente regido por «el motor del beneficio».

La competencia real está tan lejos de la supuesta competencia pura y perfecta como la guerra lo está del ballet. (Anwar Shaikh en «Capitalism: Competition, Conflict, Crisis»)

Esta competencia «enfrenta a los vendedores entre sí, a los vendedores con los compradores y a los compradores entre sí, al capital con el capital, al capital con el trabajo y al trabajo con el trabajo». Los productores intentan reducir constantemente los costes de producción, ya sea bajando los salarios, alargando la jornada laboral o recurriendo a los avances técnicos.

Pero estas mismas acciones provocan cambios en la competencia entre empresas y capitales, así como en la demanda de los hogares. Por ello, la competencia real no viene determinada por la oferta y la demanda, ya que «ambas pueden cambiar en respuesta a las oportunidades de beneficio». El fenómeno da lugar entonces a «fluctuaciones perpetuas en torno a centros de gravedad que a su vez son cambiantes».

En la competencia real de Shaikh, el equilibrio y la estabilidad son imposibles de alcanzar y, por lo tanto, no son más que ilusiones. El único estado posible es el de «la tendencia al equilibrio turbulento», que es muy diferente del equilibrio estable de los neoclásicos. «Nunca se alcanza un equilibrio exacto, sino ajustes constantes y fluctuaciones, porque todo lo que se hace tiene repercusiones en otros ámbitos», resume Anwar Shaikh en la entrevista concedida a Historical Materialism citada anteriormente.

Esto es lo que le lleva a afirmar en Capitalism que «la competencia real está tan lejos de la supuesta competencia pura y perfecta como la guerra lo está del ballet». Y no se trata solo de una comparación. La competencia real es una guerra en la que se despliegan estrategias, tácticas y propaganda, y en la que hay vencedores y vencidos.

Crisis de la globalización y del capitalismo

Esta visión tiene numerosas implicaciones, que es imposible resumir aquí. Nos limitaremos a algunos elementos importantes para comprender la evolución actual. En primer lugar, este prisma echa por tierra la teoría de las ventajas comparativas de David Ricardo, según la cual el libre comercio permite un equilibrio óptimo cuando los países se especializan en los ámbitos en los que son más productivos.

En realidad, este mecanismo no puede sino ser conflictivo, ya que genera nuevos desequilibrios en forma de gigantescos superávits y déficits comerciales, que son reflejo de salarios comprimidos y de un desempleo endémico. Estas situaciones no pueden sino desembocar en nuevas perturbaciones geopolíticas, políticas y económicas. Es lo que estamos presenciando en estos momentos.

A continuación, Anwar Shaikh retoma la teoría de las «ondas largas» del capitalismo, desarrollada inicialmente por Nikolái Kondratiev (1892-1938) y posteriormente retomada por Ernest Mandel (1923-1995). No obstante, la inscribe en su visión de la competencia real que, al buscar la reducción continua del coste unitario de producción, tiende a reducir la tasa de ganancia. Anwar Shaikh ve en el periodo posterior a 2008 los efectos de esta onda baja, en la que la presión sobre la rentabilidad provoca crisis y represión social.

Es imposible resumir aquí la totalidad del pensamiento de Anwar Shaikh, dada la amplitud de su obra. Quienes lo deseen podrán seguir una serie de conferencias en vídeo que presentan sus trabajos. Sin duda, hay posiciones discutibles en este pensamiento, especialmente en lo que respecta al papel de la lucha de clases.

No obstante, Anwar Shaikh ha ofrecido un marco de debate y reflexión sobre la realidad de la sociedad capitalista. Es un antídoto contra las tonterías de los economistas y contra las de los políticos que les dan crédito. En este sentido, es —quizá a su pesar— un digno heredero de Marx, capaz tanto de criticar a los «economistas vulgares» como de utilizar la herramienta del pensamiento de Marx para reflexionar sobre la realidad.

Romaric Godin es periodista desde el año 2000; se incorporó a La Tribune en 2002, primero en su página web y después en la sección de mercados. Fué corresponsal en Alemania, desde Fráncfort, entre 2008 y 2011, y posteriormente pasó a ser subdirector de la sección de macroeconomía, a cargo de Europa, hasta 2017. Se incorporó a Mediapart en mayo de 2017, donde se ocupa de la macroeconomía, en particular la francesa. Ha escrito La guerre sociale en France: Aux sources économiques de la démocratie autoritaire (2019); La monnaie pourra-t-elle changer le monde ? – Vers une économie écologique et solidaire (2022); Le problème à trois corps du capitalisme: Sur la gestion autoritaire du désastre (et les moyens de lui faire face) (2024) ; Penser l’émancipation, autrement. Huit marxistes hétérodoxes (2026).

Texto original: https://www.mediapart.fr/journal/economie-et-social/091026/l-economiste-anwar-shaikh-antidote-aux-illusions-capitalistes?

Traducción: Antoni Soy Casals

Fuente: https://sinpermiso.info/textos/el-economista-anwar-shaikh-antidoto-contra-las-ilusiones-capitalistas

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