foto: El embajador Yoed Magen, jefe de la delegación israelí, durante un encuentro con autoridades de Venezuela |
¡No es ayuda ni cooperación, es invasión silenciosa!
A los pueblos del mundo, a la militancia popular y a la conciencia bolivariana
Desde las trincheras del poder popular y el pensamiento crítico revolucionario, la Coordinadora Simón Bolívar alza su voz antiimperialista y antisionista para anunciar la burda maniobra geopolítica que hoy se intenta disfrazar de “solidaridad”. Bajo la falsa narrativa del humanitarismo, los dos mayores enemigos de la humanidad, el imperio norteamericano y el sionismo internacional, ejecutan una invasión silenciosa contra la soberanía nacional, utilizando el dolor del pueblo de La Guaira para avanzar en sus planes de control territorial y saqueo de los recursos estratégicos de la Patria.
Es un acto de cinismo supremo que Donald Trump y los voceros de Washington se autodenominen «amigos» de la República Bolivariana de Venezuela. La memoria histórica y la dignidad popular no se compran ni se quiebran: un amigo no secuestra al Jefe de Estado y de Gobierno legítimamente reelegido el 28 de julio de 2024, ni es cómplice del asesinato de un centenar de compatriotas. Un amigo no asfixia la economía de un país entero con más de mil sanciones ilegales, ni retiene los recursos financieros que le pertenecen al pueblo venezolano. Si el imperio de verdad quisiera ayudar a Venezuela, la receta es clara: quite el bloqueo, regrese el dinero robado y saque sus garras de nuestra patria.
Frente a la manipulación mediática, es imperativo deslindar la auténtica cooperación internacional del oportunismo neocolonial. Desde la Coordinadora, queremos expresar nuestro más profundo y revolucionario agradecimiento a los más de 4 mil socorristas que, con verdadero espíritu humanitario y desprendimiento, han brindado su mano solidaria rescatando vidas y prestando apoyo directo en las zonas afectadas; así como a los más de 31 países del mundo que se han sumado activamente a esta causa desde el respeto mutuo. Esta es la solidaridad legítima entre los pueblos, la que sana y construye, y que contrasta éticamente con la avanzada de quienes usan la tragedia como punta de lanza para la intervención.
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Denunciamos con vehemencia la pretendida injerencia de corporaciones y misiones sionistas en la reconstrucción del estado La Guaira. El mismo entramado genocida que hoy ejecuta el exterminio contra el heroico pueblo palestino, que bombardea el Líbano y que agrede a la República Islámica de Irán, es el que hoy pretende normalizar su presencia militar y logística en nuestro suelo sagrado. La presencia en el territorio de 300 socorristas estadounidenses y la alarmante cifra de 2 mil militares norteamericanos, sumada a las altivas declaraciones del Comando Sur asegurando que no se retirarán, constituyen una flagrante agresión a la paz regional y una ocupación camuflada.
Esta arremetida no es más que una violación directa y de facto de:
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: Que consagra la soberanía e independencia como derechos irrenunciables de la Nación y prohíbe taxativamente el establecimiento de bases extranjeras o misiones militares encubiertas.
La Carta de las Naciones Unidas: Cuyos principios de autodeterminación, no intervención y soberanía de los Estados son enterrados a diario por el imperialismo.
El Derecho Internacional: Rompiendo con los tratados y convenios de mutuo respeto entre naciones.
Hacemos un llamado urgente a la conciencia del pueblo venezolano. El verdadero motor de esta invasión silenciosa no es el bienestar de nuestra gente, sino el interés geoestratégico sobre un territorio que posee las mayores reservas de petróleo del planeta. El pueblo de La Guaira, que merece enterrar a sus seres queridos con la máxima dignidad y recibir atención inmediata del Estado soberano, no puede ser el caballo de Troya para que los verdugos de la humanidad se instalen en nuestra geografía. La solidaridad popular no militariza; coopera sin condicionamientos.
¡Fuera el imperialismo y el sionismo de la tierra de Bolívar y Chávez!
¡La soberanía no se negocia, se defiende con el pueblo organizado!
¡Independencia y Patria Socialista!
Coordinadora Simón Bolívar
Caracas, Venezuela.
Julio 2926.
Desde la Esquina del Barrio
Esta arremetida no es más que una violación directa y de facto de:
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela: Que consagra la soberanía e independencia como derechos irrenunciables de la Nación y prohíbe taxativamente el establecimiento de bases extranjeras o misiones militares encubiertas.
La Carta de las Naciones Unidas: Cuyos principios de autodeterminación, no intervención y soberanía de los Estados son enterrados a diario por el imperialismo.
El Derecho Internacional: Rompiendo con los tratados y convenios de mutuo respeto entre naciones.
Hacemos un llamado urgente a la conciencia del pueblo venezolano. El verdadero motor de esta invasión silenciosa no es el bienestar de nuestra gente, sino el interés geoestratégico sobre un territorio que posee las mayores reservas de petróleo del planeta. El pueblo de La Guaira, que merece enterrar a sus seres queridos con la máxima dignidad y recibir atención inmediata del Estado soberano, no puede ser el caballo de Troya para que los verdugos de la humanidad se instalen en nuestra geografía. La solidaridad popular no militariza; coopera sin condicionamientos.
¡Fuera el imperialismo y el sionismo de la tierra de Bolívar y Chávez!
¡La soberanía no se negocia, se defiende con el pueblo organizado!
¡Independencia y Patria Socialista!
Coordinadora Simón Bolívar
Caracas, Venezuela.
Julio 2926.
Desde la Esquina del Barrio

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