Do Rebelión, 24 de julho 2026
Por «Ali Reza» Peralta
Por «Ali Reza» Peralta
Resumen: El presente artículo propone la nacionalización del comercio exterior no como restauración nostálgica, sino como condición material para la reconstrucción de la soberanía monetaria y la integración productiva argentina. Se plantea un programa gradual de recuperación de capacidades, abierto en su ingeniería institucional, participativo y desestatizado, que incorpore al conjunto de los sectores productivos y evite recrear el falso antagonismo campo versus industria.
Vivimos en la Argentina dependiente, desmantelada, endeudada y agroexportadora. Se requiere una coalición amplia y diversa para recuperar palancas fundamentales. El crecimiento, la reindustrialización, la creación de empleo y la infraestructura soberana necesitan financiamiento. Si no queremos endeudarnos más y peor, ese financiamiento está en el comercio exterior: ahí están los dólares genuinos que entran por lo que vendemos y salen por lo que compramos. Quien administra esa puerta giratoria decide qué sectores se desarrollan y cuáles se vuelven inviables.
Hoy ese resorte está mayoritariamente en manos del capital financiero transnacional, lo cual es intolerable.
Vivimos en la Argentina dependiente, desmantelada, endeudada y agroexportadora. Se requiere una coalición amplia y diversa para recuperar palancas fundamentales. El crecimiento, la reindustrialización, la creación de empleo y la infraestructura soberana necesitan financiamiento. Si no queremos endeudarnos más y peor, ese financiamiento está en el comercio exterior: ahí están los dólares genuinos que entran por lo que vendemos y salen por lo que compramos. Quien administra esa puerta giratoria decide qué sectores se desarrollan y cuáles se vuelven inviables.
Hoy ese resorte está mayoritariamente en manos del capital financiero transnacional, lo cual es intolerable.
EL DATO QUE DESNUDA LA DEPENDENCIA
Según INDEC, la Argentina exportó bienes por USD 87.077 millones en 2025¹. Dentro de esa canasta, el complejo soja sigue siendo hegemónico: generó USD 21.442 millones y representó el 24,6% del total en 2025².
¿Y quién liquida esos dólares? Ahí aparece la concentración. Según la Bolsa de Comercio de Rosario para el 1er semestre de 2025, las tres primeras agroexportadoras controlaron cerca del 40% de las exportaciones del complejo, y si se suman las cinco primeras -Viterra, Cargill, Bunge, COFCO, LDC, ADM según el año- el peso asciende al 60% del complejo³.

Es decir: sobre un complejo que exporta cerca de USD 25.000 millones, 5 directorios extranjeros administran la liquidación de unos USD 15.000 millones anuales. Es una cifra enorme que condiciona el mercado de cambios, la formación de precios internos y la planificación nacional, aunque no sea -como a veces se dice erróneamente- el 60% del total de las exportaciones argentinas, que incluyen energía, minería, industria y resto de los complejos agroindustriales.

El campo argentino, entonces, es más condicionado hoy por las decisiones de Bayer/Monsanto, Cargill o COFCO que por el Ministerio de Agricultura. Ellos planifican, nosotros administramos.
SCALABRINI ORTIZ, JAURETCHE Y PERÓN YA LO RESOLVIERON, NOSOTROS DEBEMOS ACTUALIZARLO
Raúl Scalabrini Ortiz develó la arquitectura material del coloniaje. Frente a los que decían que los ferrocarriles eran «hierros viejos», advirtió: «Esos «hierros viejos» contienen el comienzo de la independencia argentina»⁴.
Arturo Jauretche sistematizó esa denuncia y calificó al Pacto Roca-Runciman como «el estatuto legal del coloniaje»⁵.
Juan Domingo Perón transformó esas ideas en institución: «La economía nunca es libre: o la controla el Estado en beneficio del pueblo o lo hacen las grandes corporaciones en perjuicio de él»⁶.
Su herramienta fue el Decreto 15.350 del 28 de mayo de 1946 que creó el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI)⁷. El IAPI fue la expresión más audaz de la nacionalización del comercio exterior. En paralelo, y como parte del mismo proyecto nacional pero como procesos institucionales diferenciados, el Estado recuperó los ferrocarriles, creó la Flota Mercante y financió los Planes Quinquenales. No fue que el IAPI «compró los trenes» de forma lineal; fueron dos decisiones soberanas distintas con relación funcional dentro de una estrategia integral. Sin pedirle un dólar al FMI.
Raúl Scalabrini Ortiz develó la arquitectura material del coloniaje. Frente a los que decían que los ferrocarriles eran «hierros viejos», advirtió: «Esos «hierros viejos» contienen el comienzo de la independencia argentina»⁴.
Arturo Jauretche sistematizó esa denuncia y calificó al Pacto Roca-Runciman como «el estatuto legal del coloniaje»⁵.
Juan Domingo Perón transformó esas ideas en institución: «La economía nunca es libre: o la controla el Estado en beneficio del pueblo o lo hacen las grandes corporaciones en perjuicio de él»⁶.
Su herramienta fue el Decreto 15.350 del 28 de mayo de 1946 que creó el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI)⁷. El IAPI fue la expresión más audaz de la nacionalización del comercio exterior. En paralelo, y como parte del mismo proyecto nacional pero como procesos institucionales diferenciados, el Estado recuperó los ferrocarriles, creó la Flota Mercante y financió los Planes Quinquenales. No fue que el IAPI «compró los trenes» de forma lineal; fueron dos decisiones soberanas distintas con relación funcional dentro de una estrategia integral. Sin pedirle un dólar al FMI.
HACIA UN PROGRAMA GRADUAL Y UNA AGENCIA PARTICIPATIVA DEL SIGLO XXI
La pregunta no es si volver al IAPI. La pregunta es cómo construimos poder para recuperar esa palanca, incluso cuando parece no haber horizonte. Por eso proponemos no un decreto refundacional, sino un programa gradual de obtención del resultado.
Un programa que avance según el poder y las oportunidades que tengamos, que genere condiciones cuando no las hay, y donde cada avance fortalezca el poder para el siguiente escalón. Que instale el tema con horizonte de futuro, no de nostalgia. Porque la nostalgia no acumula poder. El futuro sí.
Esa nueva agencia no debe ser una burocracia estatal cerrada. Hay que «desestatizar» la idea de nacionalización. Nacionalizar no es estatizar. Es devolver a la Nación -a sus productores, cooperativas, trabajadores, ciencia, industria y grandes productores nacionales comprometidos con el país, y quizás también extranjeros que acepten integrarse a un proyecto nacional- el control de una palanca estratégica.
La pregunta no es si volver al IAPI. La pregunta es cómo construimos poder para recuperar esa palanca, incluso cuando parece no haber horizonte. Por eso proponemos no un decreto refundacional, sino un programa gradual de obtención del resultado.
Un programa que avance según el poder y las oportunidades que tengamos, que genere condiciones cuando no las hay, y donde cada avance fortalezca el poder para el siguiente escalón. Que instale el tema con horizonte de futuro, no de nostalgia. Porque la nostalgia no acumula poder. El futuro sí.
Esa nueva agencia no debe ser una burocracia estatal cerrada. Hay que «desestatizar» la idea de nacionalización. Nacionalizar no es estatizar. Es devolver a la Nación -a sus productores, cooperativas, trabajadores, ciencia, industria y grandes productores nacionales comprometidos con el país, y quizás también extranjeros que acepten integrarse a un proyecto nacional- el control de una palanca estratégica.
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No se trata de campo versus industria. Ese clivaje es funcional al coloniaje. Se trata de integración productiva. La consecuencia directa de la integración de los sectores productivos, incluso los grandes, en la nacionalización, es la reinversión en el propio campo, en su productividad y en su infraestructura vinculada.
Por eso esta agencia del siglo XXI debe incorporar cuatro funciones nuevas, abiertas a debate en su ingeniería:
1. Función de auditoría y trazabilidad: sistema nacional de trazabilidad de granos con control satelital, pesaje en origen y declaración jurada en tiempo real para terminar con la subfacturación y la triangulación vía paraísos fiscales⁸.
2. Función de comercio soberano: recuperar la facultad del Estado para celebrar convenios bilaterales de intercambio directo, por fuera del circuito de las grandes corporaciones globales, permitiendo liquidar en monedas alternativas al dólar, desdolarizando parcialmente reservas y liberando presión sobre la divisa atada a la deuda con el FMI⁹.
3. Función de desacople y desarrollo federal: esta es la clave. La diferencia entre el precio sostén interno y el precio internacional no debe ir a rentas generales. Debe ir a gastos específicos, con trazabilidad: a) un Fondo de Disociación para desacoplar precio interno de alimentos; b) un Fondo de Desarrollo Industrial y Tecnológico para sustitución de importaciones; y c) un Fondo de Infraestructura Productiva Rural y Zonas a Fomentar, destinado a usos y producciones rurales -caminos rurales, riego, silos, conectividad, bioinsumos, mejoramiento genético, electrificación rural- e infraestructura estratégica en regiones a promover. Que el productor vea que lo que aporta vuelve al propio campo en forma de productividad¹⁰.
4. Función de planificación de importaciones y exportaciones: jerarquizar el uso de dólares escasos para que vayan primero a máquinas, insumos y tecnología que no producimos¹¹.
Para finalizar, dejamos deliberadamente abierta la ingeniería fina, porque faltan saltos de conocimiento sectorial que nos permitan realizar proyecciones, por lo que no ahondamos en este artículo sobre la definición de si esa agencia debe vender con precio sostén y administrar retenciones, si los fondos deben ir a un fondo soberano anticíclico o volcarse a riesgo total en la expansión, el desarrollo y la defensa. Esa apertura es parte del programa gradual. Lo que no puede estar abierto es el objetivo: recuperar la puerta giratoria.
Sin esa puerta en manos argentinas, seguiremos administrando la dependencia. Con esa puerta en manos argentinas y con todos los sectores productivos adentro, volveremos a planificar la liberación nacional.
«Ali Reza» Peralta es director de la Academia del Pensamiento Estratégico, y de su plataforma comunicacional ApeTv.
NOTAS:
¹ INDEC (2026). Intercambio Comercial Argentino (ICA). La Argentina cerró 2025 con exportaciones por USD 87.077 millones e importaciones por USD 75.791 millones.
² INDEC (2026). Complejos exportadores 2025. El complejo soja representó 24,6% del total.
³ Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Dellamaggiore & Terré (2025). Ranking agroexportador 1er semestre 2025: Cargill 9,6 Mt, Viterra 8,1 Mt, COFCO 7,4 Mt. Top 3 concentra cerca del 40% y top 5 el 60%. / BCR (2025). Ranking anual: Cargill encabeza soja con 9,3 Mt, seguido de Viterra 7,6 Mt y LDC 6,1 Mt.
⁴ Scalabrini Ortiz, R. (1940). Historia de los Ferrocarriles Argentinos. La frase sobre «hierros viejos» corresponde a su defensa de la nacionalización ferroviaria.
⁵ Jauretche, A. (1968). El medio pelo en la sociedad argentina; (1984) FORJA y la Década Infame. Definición del Pacto Roca-Runciman como «estatuto legal del coloniaje».
⁶ Perón, J. D. Doctrina Peronista. Discursos 1946-1952.
⁷ Decreto N° 15.350 del 28 de mayo de 1946. Creación del IAPI bajo la órbita del Banco Central. Firmado por el Presidente Farrell como parte del programa proyectado por Perón.
⁸ Ver Grondona & Burgos (CEPA, 2022) sobre triangulación y subfacturación; y AFIP/ARCA (2023-24) informes sobre maniobras en comercio exterior de granos.
⁹ Ver Chiaradia (2024) sobre comercio en monedas locales y acuerdos bilaterales BRICS.
¹⁰ Curia, E. (2014) sobre modelo de desarrollo y nacionalización del comercio exterior; Schorr & Wainer (2017) sobre integración productiva.
¹¹ Rapoport (2000) y Belini & Korol (2012) sobre planificación de importaciones y restricción externa en historia económica argentina.
BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES
Fuentes oficiales:
• INDEC. (2026). Intercambio Comercial Argentino (ICA) Diciembre 2025. Informe Técnico.
• INDEC. (2026). Complejos exportadores. Año 2025.
• Bolsa de Comercio de Rosario. (2025). Ranking de empresas agroexportadoras 2025 – Primer semestre y acumulado anual. Informes de Dellamaggiore, G. y Terré, E.
Marco normativo e histórico:
• Decreto N° 15.350/46. Creación del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI).
• Scalabrini Ortiz, R. (1940). Historia de los Ferrocarriles Argentinos. / (1938) El petróleo argentino.
• Jauretche, A. (1968). El medio pelo en la sociedad argentina. Peña Lillo.
• Perón, J. D. (1973). La Comunidad Organizada.
Bibliografía de referencia:
• Novick, S. (1986). IAPI: auge y decadencia. El comercio exterior durante el primer peronismo. CEAL.
• Rapoport, M. (2000). Historia económica, política y social de la Argentina (1880-2000). Macchi.
• Belini, C. & Korol, J. C. (2012). Historia económica de la Argentina en el siglo XX. Siglo XXI.
• Curia, E. (2014). El modelo de desarrollo en la Argentina.
• Schorr, M. & Wainer, A. (2017). La economía argentina bajo el kirchnerismo y el macrismo.
• Grondona, V. & Burgos, M. (2022). Fuga de capitales y elusión fiscal en el agro. CEPA.
• Chiaradia, E. (2024). Comercio en monedas locales y acuerdos bilaterales: experiencias BRICS. BCRA.


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