Do Rebelión, 25 de abril 2026
Por Analía Iglesias: CTXT -
«Creo que se ignora la cantidad de lenguas y pueblos indígenas que habitan en México. También se ignora que, cuando se creó el Estado mexicano, a principios del siglo XIX, el 70 % de la población era hablante de lenguas indígenas», señala Yásnaya Gil.
Yásnaya Elena A. Gil nació en Ayutla, en la región mexicana d’Oaxaca, y su lengua materna es el mixe, que integra una familia de idiomas que se hablan en Mesoamérica, especialmente en Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Veracruz. Licenciada en Lengua y literaturas hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Yásnaya es fundadora de Colmix, una red dedicada a la investigación, difusión y formación sobre la lengua, el pensamiento y la historia mixe. Según nos relata la lingüista en esta entrevista, algo muy interesante es que las lenguas mixes, en general, no marcan género en los sustantivos (están en género neutro). “Es como si, en español, habláramos todo el tiempo con ‘e’, y el plural es opcional”, apunta.
Autora de Ää. Manifiestos sobre la diversidad lingüística (Almadía, 2023) y Un nosotros sin Estado (OnA ediciones, 2018), considerada una de las voces de referencia del pensamiento indígena y la defensa de los derechos lingüísticos en América Latina, pasó unos meses de residencia en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), donde trabajó sobre la utilización del concepto del ‘mestizaje’ que, según dice, “sostiene muchos de los mitos fundacionales de los estados latinoamericanos”. En efecto, asegura, “gran parte de la identidad construida desde los discursos de la nación en los movimientos independentistas se basó en la supuesta creación de sociedades mestizas, o la mezcla de dos culturas y dos mundos”, aunque, en su criterio, “hay un montón de violencias detrás de esa afirmación, que también borra la presencia de la población afrodescendiente en México, por ejemplo”.
¿La respuesta es tratar de hacer emerger las culturas originarias?
Sí, y también ver qué significa ‘mestizaje’, en estos Estados, que es un blanqueamiento, en realidad. Porque la mezcla es algo distinto al mestizaje. Es muy interesante cómo eso que se llama la ‘unión’ entre mujeres indígenas y hombres blancos, criollos, apenas alcanzaba al 10 % de la población, a finales del siglo XIX. Entonces, en realidad, esto no sucedió. Sabemos que las élites no se reproducen ni se casan con otra gente.
Lo que sí ocurría era la violación de esclavas afro…
Sí, aunque en el caso de la población indígena quizá tampoco estaba tan extendido el fenómeno, y ese discurso no se activó para la población afro. Por eso pienso que el mestizaje es una lectura política de la mezcla que a veces sí se activa, y, a veces, no. En el caso del one drop (una gota) en Estados Unidos, aun cuando hubiera estas mezclas genéticas, no se constituyó un lenguaje de amestizamiento, ya que bastaba una gota de sangre afro para ser esclavizado.
Sin embargo, en el sentido inverso, la ‘gota’ de sangre de blanco no opera de la misma manera, ya que esa mínima dosis no alcanza para ser blanco.
Exactamente. Vemos que se trata de dispositivos políticos sobre cómo se lee lo que está mezclado, aunque, en realidad, dado que las razas humanas como categorías biológicas no existen, entonces, la realidad es que todas las personas somos mezcla.
¿Cuál cree que es la mayor ignorancia que tenemos el resto de latinoamericanos y españoles sobre vuestra cultura mixe, y sobre las sociedades indígenas en general?
Creo que se ignora la cantidad de lenguas y pueblos indígenas que habitan en México. También se ignora que, cuando se creó el Estado mexicano, a principios del siglo XIX, el 70 % de la población era hablante de lenguas indígenas; es decir, una mayoría. Son 68 pueblos con una gran variedad lingüística y cultural.
¿Cuál es el idioma original mayoritario en vuestra región?
El náhuatl y el maya son los que tienen mayor presencia y muchos hablantes. Los pueblos indígenas son muy distintos entre sí, por lo que resulta difícil establecer una generalización cultural: los pueblos yumanos, por ejemplo, que están en la frontera con Estados Unidos, son radicalmente diferentes –tanto lingüística como culturalmente– a los pueblos mesoamericanos.
¿En qué se basan esas diferencias?
El sánscrito, el persa y el castellano tienen más en común que el mixe y el maya
En la manera en la que las sociedades humanas producimos cultura y conocimiento. En México se hablan lenguas que pertenecen a doce familias lingüísticas, incluyendo al indoeuropeo al que pertenece el castellano. Por caso, hay once familias indoamericanas radicalmente distintas entre sí. Podríamos decir que el sánscrito, el persa y el castellano tienen más en común (provienen de una misma raíz) que el mixe y el maya.
¿En el caso de la cultura mixe, que es la suya, esta se transmite dentro de las familias, o hay que hacer un trabajo arqueológico y etnográfico para rescatar las propias raíces?
Por fortuna, en nuestra tierra no tenemos que hacer ese trabajo, puesto que contamos con un territorio continuo, que es más grande que un Estado como el Vaticano, por ejemplo, y que hemos habitado durante mucho tiempo. Crecí en un ambiente mixehablante: el español no es mi lengua materna, la adquirí después.
¿El mixe se escribe?
Bueno, dos cosas: para mí es importante decir que la mayor parte de las lenguas del mundo son lenguas orales y el hecho de que desarrollen escritura no impacta en absoluto sobre la completitud de su gramática. Por otro, hay tres grandes lugares en los que surge la escritura, de manera independiente: Mesopotamia –que es la que usamos para el abecedario latino– China y Mesoamérica. Hay evidencias muy antiguas de que una de las primeras lenguas escritas en esa zona del mundo pertenecía a la familia a mixezoquiana (mixe y zoque), es decir, en una versión muy antigua de mi lengua. Hace dos mil años, mi lengua se escribió. Después llegó el abecedario latino, se siguió escribiendo, pero con el establecimiento de los Estados nación se cortó esa práctica. Y, desde hace 40 años, estamos en el proceso de retomar nuestra larga tradición de escritura.
¿Se enseña en las escuelas de la región?
Lamentablemente, el sistema educativo mexicano ha tenido un gran fracaso en cuanto a la educación indígena. Hay un movimiento que está pugnando por la enseñanza en diferentes espacios, más allá de la escuela.
¿Cree que la escritura y la oralidad abordan el conocimiento del mundo a través de modos diferentes de ‘asir’ las convenciones, y que en algunos casos no se ciñen a las del positivismo decimonónico europeo?
Recordemos que el hecho de que la mayor parte de las personas estén alfabetizadas en español es algo muy nuevo. Y utilizar la escritura de manera masiva es un rasgo del siglo XX. En México, el 90 % de la población no sabía leer ni escribir en 1900. No olvidemos que grandes obras como La Ilíada o la Odisea, el poema de Homero, vivían en la oralidad (también los romanceros o corridos, en el español), y fueron transcritas mucho más tarde. En realidad, Occidente también lleva muy poco tiempo utilizando la escritura de manera semiótica (fue un conocimiento especializado en muchas culturas).
Por otro lado, la oralidad es mucho más rica para captar complejidades, a través de diferentes estrategias cognitivas. Trato de distinguir entre oralidad y tradición oral. De hecho, prefiero llamarla ‘tradición mnemónica’. En las lenguas orales, la oralidad es un hecho físico, acústico, puesto que comporta una serie de ondas sonoras que se transmiten y que llegan a quien las decodifica, desde lo físico.
Pero en la tradición oral, no toda la oralidad queda allí, porque la tradición oral de los pueblos es un mecanismo de transmisión de conocimientos, igual que la escritura, donde no todas las interacciones de todas las personas que hablan está ahí. En cambio, la tradición mnemónica vive, de hecho, en la memoria. Una biblioteca la puedo quemar, los servidores pueden no estar; la tradición oral no desaparece, ya que la memoria tiene muchísimos mecanismos para conservar todo tipo de información pertinente para los pueblos. Lo ideal para mí sería que todos los pueblos y lenguas contaran con tradiciones escrita y oral.
¿En qué nos limita el habernos aferrado tanto a la lengua escrita?
No sé si es así: ahorita justamente hay un gran problema de comprensión lectora. Hoy, mucha gente prefiere hacer más búsquedas de información en TikTok que en Wikipedia. O sea que una de las mayores herramientas de la cultura letrada sigue siendo un asunto de élite.
Hoy, mucha gente prefiere hacer más búsquedas de información en TikTok que en Wikipedia
Creo que ahí hay un debate interesante sobre qué es la comprensión de textos más allá de utilizar unos signos para transcribir lo oral. Por otro lado, hay un abandono en la ejercitación de la memoria, aunque hay personas que me han hecho ver cómo en el rap y cierta música y artes verbales (que no son consideradas cultas, como el trap, o el hip hop) vive la tradición oral del español.
Tiene un libro que se llama ‘Un nosotros sin Estado’, esa gran incógnita (y conflicto) del presente…
Si lo tuviera que resumir diría que los grandes sistemas de opresión –el patriarcado, el colonialismo, el capitalismo– han encontrado en el modelo Estado-nación la mejor manera de administrar el sistema. Este lleva muy poco tiempo en la historia de la humanidad y, sin embargo, es muy difícil pensar la vida sin él.
Este modelo no permite la existencia de otras posibilidades de organización sociopolíticas que puedan plantear horizontes de liberación. También quisiera aclarar que lo escribí cuando no había Milei/s; de hecho, también elaboré un texto que se llama ‘Milei ama al Estado’. No hay que confundirse con estas personas que creen que es posible un futuro anarcocapitalista. El capitalismo no se sostiene sin Estado y estos aman tanto al Estado que lo quieren conquistar. Creo que, en Argentina, se ve esto muy claro: un Estado neoliberal que hace más delgada la parte social, pero hace muy gordita la represión. Para la imposición de reglas neoliberales se necesita un Estado fuerte y represivo. Por eso las derechas que están tan a favor del mercado también son ultranacionalistas.
Fuente: https://ctxt.es/es/20260401/Culturas/52987/analia-iglesias-yasnaya-elena-a-gil-entrevista-linguista-mestizaje-mexico-mixe.htm
Yásnaya Elena A. Gil nació en Ayutla, en la región mexicana d’Oaxaca, y su lengua materna es el mixe, que integra una familia de idiomas que se hablan en Mesoamérica, especialmente en Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Veracruz. Licenciada en Lengua y literaturas hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Yásnaya es fundadora de Colmix, una red dedicada a la investigación, difusión y formación sobre la lengua, el pensamiento y la historia mixe. Según nos relata la lingüista en esta entrevista, algo muy interesante es que las lenguas mixes, en general, no marcan género en los sustantivos (están en género neutro). “Es como si, en español, habláramos todo el tiempo con ‘e’, y el plural es opcional”, apunta.
Autora de Ää. Manifiestos sobre la diversidad lingüística (Almadía, 2023) y Un nosotros sin Estado (OnA ediciones, 2018), considerada una de las voces de referencia del pensamiento indígena y la defensa de los derechos lingüísticos en América Latina, pasó unos meses de residencia en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), donde trabajó sobre la utilización del concepto del ‘mestizaje’ que, según dice, “sostiene muchos de los mitos fundacionales de los estados latinoamericanos”. En efecto, asegura, “gran parte de la identidad construida desde los discursos de la nación en los movimientos independentistas se basó en la supuesta creación de sociedades mestizas, o la mezcla de dos culturas y dos mundos”, aunque, en su criterio, “hay un montón de violencias detrás de esa afirmación, que también borra la presencia de la población afrodescendiente en México, por ejemplo”.
¿La respuesta es tratar de hacer emerger las culturas originarias?
Sí, y también ver qué significa ‘mestizaje’, en estos Estados, que es un blanqueamiento, en realidad. Porque la mezcla es algo distinto al mestizaje. Es muy interesante cómo eso que se llama la ‘unión’ entre mujeres indígenas y hombres blancos, criollos, apenas alcanzaba al 10 % de la población, a finales del siglo XIX. Entonces, en realidad, esto no sucedió. Sabemos que las élites no se reproducen ni se casan con otra gente.
Lo que sí ocurría era la violación de esclavas afro…
Sí, aunque en el caso de la población indígena quizá tampoco estaba tan extendido el fenómeno, y ese discurso no se activó para la población afro. Por eso pienso que el mestizaje es una lectura política de la mezcla que a veces sí se activa, y, a veces, no. En el caso del one drop (una gota) en Estados Unidos, aun cuando hubiera estas mezclas genéticas, no se constituyó un lenguaje de amestizamiento, ya que bastaba una gota de sangre afro para ser esclavizado.
Sin embargo, en el sentido inverso, la ‘gota’ de sangre de blanco no opera de la misma manera, ya que esa mínima dosis no alcanza para ser blanco.
Exactamente. Vemos que se trata de dispositivos políticos sobre cómo se lee lo que está mezclado, aunque, en realidad, dado que las razas humanas como categorías biológicas no existen, entonces, la realidad es que todas las personas somos mezcla.
¿Cuál cree que es la mayor ignorancia que tenemos el resto de latinoamericanos y españoles sobre vuestra cultura mixe, y sobre las sociedades indígenas en general?
Creo que se ignora la cantidad de lenguas y pueblos indígenas que habitan en México. También se ignora que, cuando se creó el Estado mexicano, a principios del siglo XIX, el 70 % de la población era hablante de lenguas indígenas; es decir, una mayoría. Son 68 pueblos con una gran variedad lingüística y cultural.
¿Cuál es el idioma original mayoritario en vuestra región?
El náhuatl y el maya son los que tienen mayor presencia y muchos hablantes. Los pueblos indígenas son muy distintos entre sí, por lo que resulta difícil establecer una generalización cultural: los pueblos yumanos, por ejemplo, que están en la frontera con Estados Unidos, son radicalmente diferentes –tanto lingüística como culturalmente– a los pueblos mesoamericanos.
¿En qué se basan esas diferencias?
El sánscrito, el persa y el castellano tienen más en común que el mixe y el maya
En la manera en la que las sociedades humanas producimos cultura y conocimiento. En México se hablan lenguas que pertenecen a doce familias lingüísticas, incluyendo al indoeuropeo al que pertenece el castellano. Por caso, hay once familias indoamericanas radicalmente distintas entre sí. Podríamos decir que el sánscrito, el persa y el castellano tienen más en común (provienen de una misma raíz) que el mixe y el maya.
¿En el caso de la cultura mixe, que es la suya, esta se transmite dentro de las familias, o hay que hacer un trabajo arqueológico y etnográfico para rescatar las propias raíces?
Por fortuna, en nuestra tierra no tenemos que hacer ese trabajo, puesto que contamos con un territorio continuo, que es más grande que un Estado como el Vaticano, por ejemplo, y que hemos habitado durante mucho tiempo. Crecí en un ambiente mixehablante: el español no es mi lengua materna, la adquirí después.
¿El mixe se escribe?
Bueno, dos cosas: para mí es importante decir que la mayor parte de las lenguas del mundo son lenguas orales y el hecho de que desarrollen escritura no impacta en absoluto sobre la completitud de su gramática. Por otro, hay tres grandes lugares en los que surge la escritura, de manera independiente: Mesopotamia –que es la que usamos para el abecedario latino– China y Mesoamérica. Hay evidencias muy antiguas de que una de las primeras lenguas escritas en esa zona del mundo pertenecía a la familia a mixezoquiana (mixe y zoque), es decir, en una versión muy antigua de mi lengua. Hace dos mil años, mi lengua se escribió. Después llegó el abecedario latino, se siguió escribiendo, pero con el establecimiento de los Estados nación se cortó esa práctica. Y, desde hace 40 años, estamos en el proceso de retomar nuestra larga tradición de escritura.
¿Se enseña en las escuelas de la región?
Lamentablemente, el sistema educativo mexicano ha tenido un gran fracaso en cuanto a la educación indígena. Hay un movimiento que está pugnando por la enseñanza en diferentes espacios, más allá de la escuela.
¿Cree que la escritura y la oralidad abordan el conocimiento del mundo a través de modos diferentes de ‘asir’ las convenciones, y que en algunos casos no se ciñen a las del positivismo decimonónico europeo?
Recordemos que el hecho de que la mayor parte de las personas estén alfabetizadas en español es algo muy nuevo. Y utilizar la escritura de manera masiva es un rasgo del siglo XX. En México, el 90 % de la población no sabía leer ni escribir en 1900. No olvidemos que grandes obras como La Ilíada o la Odisea, el poema de Homero, vivían en la oralidad (también los romanceros o corridos, en el español), y fueron transcritas mucho más tarde. En realidad, Occidente también lleva muy poco tiempo utilizando la escritura de manera semiótica (fue un conocimiento especializado en muchas culturas).
Por otro lado, la oralidad es mucho más rica para captar complejidades, a través de diferentes estrategias cognitivas. Trato de distinguir entre oralidad y tradición oral. De hecho, prefiero llamarla ‘tradición mnemónica’. En las lenguas orales, la oralidad es un hecho físico, acústico, puesto que comporta una serie de ondas sonoras que se transmiten y que llegan a quien las decodifica, desde lo físico.
Pero en la tradición oral, no toda la oralidad queda allí, porque la tradición oral de los pueblos es un mecanismo de transmisión de conocimientos, igual que la escritura, donde no todas las interacciones de todas las personas que hablan está ahí. En cambio, la tradición mnemónica vive, de hecho, en la memoria. Una biblioteca la puedo quemar, los servidores pueden no estar; la tradición oral no desaparece, ya que la memoria tiene muchísimos mecanismos para conservar todo tipo de información pertinente para los pueblos. Lo ideal para mí sería que todos los pueblos y lenguas contaran con tradiciones escrita y oral.
¿En qué nos limita el habernos aferrado tanto a la lengua escrita?
No sé si es así: ahorita justamente hay un gran problema de comprensión lectora. Hoy, mucha gente prefiere hacer más búsquedas de información en TikTok que en Wikipedia. O sea que una de las mayores herramientas de la cultura letrada sigue siendo un asunto de élite.
Hoy, mucha gente prefiere hacer más búsquedas de información en TikTok que en Wikipedia
Creo que ahí hay un debate interesante sobre qué es la comprensión de textos más allá de utilizar unos signos para transcribir lo oral. Por otro lado, hay un abandono en la ejercitación de la memoria, aunque hay personas que me han hecho ver cómo en el rap y cierta música y artes verbales (que no son consideradas cultas, como el trap, o el hip hop) vive la tradición oral del español.
Tiene un libro que se llama ‘Un nosotros sin Estado’, esa gran incógnita (y conflicto) del presente…
Si lo tuviera que resumir diría que los grandes sistemas de opresión –el patriarcado, el colonialismo, el capitalismo– han encontrado en el modelo Estado-nación la mejor manera de administrar el sistema. Este lleva muy poco tiempo en la historia de la humanidad y, sin embargo, es muy difícil pensar la vida sin él.
Este modelo no permite la existencia de otras posibilidades de organización sociopolíticas que puedan plantear horizontes de liberación. También quisiera aclarar que lo escribí cuando no había Milei/s; de hecho, también elaboré un texto que se llama ‘Milei ama al Estado’. No hay que confundirse con estas personas que creen que es posible un futuro anarcocapitalista. El capitalismo no se sostiene sin Estado y estos aman tanto al Estado que lo quieren conquistar. Creo que, en Argentina, se ve esto muy claro: un Estado neoliberal que hace más delgada la parte social, pero hace muy gordita la represión. Para la imposición de reglas neoliberales se necesita un Estado fuerte y represivo. Por eso las derechas que están tan a favor del mercado también son ultranacionalistas.
Fuente: https://ctxt.es/es/20260401/Culturas/52987/analia-iglesias-yasnaya-elena-a-gil-entrevista-linguista-mestizaje-mexico-mixe.htm

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