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Senegal. El legado de Cheikh Anta Diop 40 años después

Do Resumen Latinoamericano, 10 de fevereiro 2026
Por Emiliano «Emiwa» Gorrini / África en Resumen /10 de febrero de 2026.



A cuarenta años de su fallecimiento, la obra de Cheikh Anta Diop sigue desafiando el eurocentrismo académico y el racismo estructural que intentó negar el lugar de África en los orígenes de la humanidad y de la civilización. Historiador y científico, su legado continúa siendo una clave incómoda para leer el pasado y el presente.

Cheikh Anta Diop En una de las entradas del campus de la Universidad de Dakar, un mural representa al gran pensador senegalés, que da nombre a la misma. (Redes Sociales)

El 7 de febrero de 1986 trascendía de este plano a los 62 años, Cheikh Anta Diop, uno de los intelectuales africanos más influyentes del siglo XX. Hace unos días se cumplieron cuatro décadas de aquel episodio. Historiador, filósofo, antropólogo, físico nuclear y militante panafricanista, Diop dedicó su vida a desmontar los pilares racistas sobre los que se construyó buena parte del saber occidental moderno, en particular aquellos vinculados al origen de la humanidad y de la civilización.

Nacido en Senegal, su formación comenzó en una escuela tradicional islámica. A los 23 años emigró a París, donde permaneció quince años y se formó como físico nuclear. Esa trayectoria científica le permitió dotar a sus investigaciones históricas de una rigurosidad poco frecuente para la época. Entre sus gestos más potentes, tradujo La teoría de la relatividad de Albert Einstein al wolof, su lengua materna, afirmando que el conocimiento universal no debía circular únicamente en lenguas coloniales.


En 1951 presentó su tesis doctoral Naciones negras y cultura en la Universidad de París, donde sostenía, con abundante evidencia histórica, lingüística y antropológica, el origen negro de la civilización egipcia. El trabajo fue rechazado y exigido a reformulación. Recién en 1960 obtuvo su doctorado, luego de reforzar una tesis que desafiaba frontalmente los consensos eurocéntricos dominantes.Cheikh Anta Diop (Gentileza -)

El punto de mayor visibilidad internacional llegó en 1974, durante un simposio organizado por la UNESCO en El Cairo. Allí, junto al intelectual congoleño Theophile Obenga, Diop defendió públicamente la negritud del antiguo Egipto e introdujo una técnica de laboratorio para medir niveles de melanina en restos humanos, aplicada incluso a momias egipcias. Años más tarde, ese método sería retomado por la medicina forense para identificar víctimas con cuerpos deteriorados por abrasión, mostrando hasta qué punto su trabajo trascendía los debates académicos.

En Civilización y barbarie. Una antropología sin condescendencia, Diop confrontó sin rodeos el racismo estructural que, desde el redescubrimiento colonial de Egipto, intentó blanquear sus orígenes mediante teorías sin sustento empírico. Frente a ello, recuperó el desarrollo científico del Valle del Nilo en geometría, matemáticas, medicina y astronomía, y recordó que pensadores griegos como Heródoto, Diodoro o Sócrates reconocían haber adquirido conocimientos en la tierra de los faraones. Así, dejó al desnudo las limitaciones de unas ciencias sociales marcadas por prejuicios racistas y coloniales y por la negación sistemática de África como fuente de civilización.

En 1987, un año después de su muerte, la antigua Universidad de Dakar fue rebautizada como Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, en reconocimiento al impacto intelectual, político y espiritual de su obra, que aún hoy incomoda, interpela y obliga a repensar la historia desde coordenadas racializadas, no eurocéntricas y profundamente universales.

*Artista y activista antirracista de DIAFAR.

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