Por Dax Toscano Segovia. Resumen Latinoamericano, 19 de enero de 2026.
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Las manifestaciones pacíficas iniciaron a finales de diciembre de 2025 cuando comerciantes del Gran Bazar de Teherán salieron a las calles para protestar frente a la inestable situación económica y la creciente inflación que ha llegado al 50%, teniendo como resultado un encarecimiento en los precios de los productos.
Elescenariose ha vuelto más complicado debido a las sanciones impuestas contra la República Islámica por EEUU y sus aliados, con el apoyo de la ONU, desde hace 47 años atrás, las cuales se han endurecido debido a la decisión de Irán de producir energía nuclear con fines pacíficos, lo cual no ha sido del agrado de los mandatarios estadounidenses, ni de su aliado incondicional, el sionismo israelí.
A todo esto hay que añadir que en el mes de junio de 2025, la entidad criminal de Israel lanzó, con el apoyo de la administración Trump, un ataque militar contra varias ciudades en Irán y ejecutó actos terroristas que provocaron el martirio de varios comandantes militares del ejército y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, así como de científicos y de mujeres y niños cuyo saldo fue de 1500 personas asesinadas, además de cuantiosos daños a su infraestructura.
En ese momento, pese a que Washington no lo expresaba abiertamente, uno de los objetivos políticos del imperialismo y el sionismo con la agresión militar a Irán fue provocar un alzamiento dentro del país, para poner fin a la Revolución Islámica. El Mossad, a través de sus agentes, ejecutó un sinnúmero de ataques dentro de la nación persa para sembrar el caos, generar miedo y zozobra y provocar la desestabilización del gobierno.
El genocida Benjamín Netanhayu fue más directo en aquel entonces que el mandatario estadounidense, al señalar que el ataque llevado a cabo contra Irán podía derivar en un cambio de “régimen”, afirmando con insolencia que más del 80% de la población estaba en contra de los “matones teológicos”.
Nada de eso sucedió, porque la cohesión interna y el sentimiento patrio se impusieron frente a los ataques cobardes llevados a cabo por el ejército israelí contra La República Islámica de Irán, a pesar de las operaciones de guerra informativa y de propaganda realizadas por EEUU e Israel, en la que las grandes corporaciones mediáticas al servicio de los intereses de los agresores jugaron un rol fundamental.
Transcurridos siete meses desde el inicio de la “guerra de los doce días”, la CIA y el Mossad, que no pudieron cumplir con sus perversos fines de acabar con el sistema democrático y revolucionario iraní, reanudaron, con mayor fuerza, sus acciones criminales al interior de Irán, aprovechándose de las protestas justas de algunos sectores.
Las imágenes transmitidas por los medios y agencias de noticias al servicio del imperialismo y el sionismo, así como a través de las redes sociales,han mostrado durante varios días una situación dantesca en Teherán y otras ciudades de Irán.
La maquinaria mediática no ha descansado un solo momento para difundir al mundo la narrativa discursiva favorable a los enemigos de la República Islámica. Todas las estrategias de la manipulación de la mente de las personas han sido utilizadas para generar rechazo en las personas hacia lo que esa maquinaria llama como el “régimen de los ayatolás”.
A través de las redes han colocado hashtags para difundir sus mentiras y sumar seguidores a su causa. De igual manera, han hecho uso de influencers para posicionar el discurso contrario a la República Islámica de Irán a través del ciberespacio, como lo explica ShabbirRizvi en un artículo publicado en PressTV, el 18 de enero de 2026, con el título: “Afirmaciones falsas, fuentes inventadas: ¿Quién encendió las llamas del malestar y la sedición en Irán?”.
La mentira, la descontextualización y la tergiversación de la realidad han sido permanentes. Exacerbar los ánimos, apuntando a las instancias pre-reflexivas y a-reflexivas de la gente ha servido a los mercenarios de la desinformación para apiñar a diversos sectores, en distintos lugares del mundo, contra el sistema político existente en Irán.
Inclusive agrupaciones, movimientos o partidos de izquierda, así como algunos personajes que se autocalifican como progresistas, se han hecho eco de lo que falsimedia ha difundido con relación a lo que sucede en Irán.
Durante tres semanas, las imágenes transmitidas en los noticieros de televisión y en las redes sociales, así como las informaciones sobre lo que sucede en la nación persa,han estado dirigidas a construir en la mente de las personas la idea de que en Irán existe un régimenrepresivo, tiránico que ha violado los derechos humanos de la población, provocando el asesinato de miles de personas, mientras otras se encuentran detenidas, las mismas que estarían sometidas a torturas y enfrentadas posiblemente a la pena de muerte.
Todo el aparato de guerra psicológica de Estados Unidos e Israel no ha cesado en denigrar la imagen del líder supremo de Irán, el Ayatolá Alí Jamenei, a quien Netanyahu y Trump abiertamente han amenazado con asesinarlo. Imágenes de mujeres prendiéndole fuego a fotografías con su imagen han sido difundidas a través de distintos medios. El propósito es el de construir la creencia de que el líder supremo es el responsable de la situación que vive Irán, a la vez de mostrarle como un ser cruel, conservador y enemigo de la libertad de los iraníes, fundamentalmente de las mujeres.
Otro de los objetivos de esta nueva agresión imperial-sionista es atacar al islam, en esta etapa en la que la islamofobia ha resurgido con fuerza, acusando a los musulmanes de ser terroristas y de representar la opresión hacia las mujeres.
El hiyab, una vez más, ha sido objeto de ataque, expuesto como símbolo de la dominación del “régimen teocrático” sobre las jóvenes iraníes, arremetiendo con ello contra uno de los elementos constitutivos de la vestimenta de las mujeres musulmanas, el cual tiene un profundo significado ético y espiritual.
Así van imponiendo un discurso funcional a los intereses de Occidente, del que pretenden que se hagan eco las mujeres en el mundo.
Pero el rol de la CIA y el Mossad, y también de otras agencias de espionaje como el MI6 del Reino Unido y el BND alemán, no se limita a las acciones de guerra informativa. El trabajo que han llevado adelante tiene que ver con entrenamiento militar, abastecimiento de armas, apoyo para actividades de sabotaje, colocación de bombas y ejecución de asesinatos por parte de los grupos terroristas que, aprovechándose de las movilizaciones pacíficas, han sembradode terror en estos días a Irán.
Por supuesto que esto no lo harán público los medios del imperialismo y el sionismo, instrumentos de la desestabilización interna y externa en la nación persa.
Mientras los titulares de falsimedia levantan la voz para protestar porque las autoridades iraníes decidieron suspender el servicio de Internet durante los acontecimientos suscitados, guardan silencio cuando se pone en evidencia que, a través de las distintas redes, los agentes al servicio de Israel y EEUU han hecho llamados a lanzar ataques contra estaciones de policía, quemar mezquitas o asesinar personas.
El gobierno iraní dispuso la suspensión del acceso Internet por razones de seguridad, debido a que ha sido usada para incitar a la violencia. La empresa SpaceX, de Elon Musk, a través de la red Starlink, continuó proporcionando el acceso a Internet dentro de Irán para seguir incitando, por este medio, al desarrollo de acciones vandálicas, por lo cual ha sido bloqueadaen forma efectiva por los expertos iraníes.
Una vez más la mano de este descompuesto sujeto, que quiere ser parte del saqueo de los recursos del planeta para poner en funcionamiento su maquinaria tecnológica al servicio del imperialismo y el sionismo, se hace presente para generar el caos.
La tecnología más sofisticada se ha utilizado, no solo para falsificar la realidad, sino para provocar la muerte, tal como lo ha hecho en Gaza la entidad criminal sionista con el uso de la inteligencia artificial.
Asesinatos ejecutados de la manera más brutal, unos con cuchillos y machetes, otros con disparos con escopetas directamente en la cabeza por detrás, quema de ambulancias, incendio de mezquitas, una biblioteca y vehículos, destrucción de estaciones de policía y de bomberos, golpizas a ciudadanos civiles y policías, atropellamientos, ultraje al Corán,son algunas de las acciones criminales que los terroristas financiados por EEUU e Israel han llevado a cabo, aprovechándose de las manifestaciones por reivindicaciones económicas desarrolladas en Irán.
El Ayatolá Alí Jomeini ha sido claro y contundente: el principal responsable de los crímenes perpetrados contra Irán es Donald Trump, que tiene manchadas de sangre sus manos por los asesinatos cometidos contra ciudadanos iraníes.
El mandatario estadounidense ha dicho a los vándalos, alborotadores y terroristas puestos al servicio de EEUU e Israel que continúen con sus acciones, que tomen las instituciones iraníes, quela ayuda les llegará pronto, entendiéndose esto como la intervención militar directa del imperialismo en Irán, frustrada en este momento por la movilización popular de millones de ciudadanos a favor del líder supremo, de la revolución y del sistema democrático de la nación islámica y, también, por los golpes infligidos en el mes de junio de 2025 a Israel, de los cuales la entidad sionista no ha podido recuperarse aún, lo cual pondría en peligro su seguridad ante los misiles balísticos que la nación persa utilizaría en caso de que se produzca una segunda invasión contra su territorio.
El imperialismo y el sionismo van quedando al descubierto y sus planes de destruir la República Islámica han sido frustrados de momento. Queda claro que uno de los propósitos de esta operación de desestabilización contra el sistema político iraní, es desviar la atención de los crímenes que sigue cometiendo Israel en Palestina y el Líbano.
Hace unos días la inteligencia del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica detuvo a una de las principales cabecillas de los actos terroristas, la agente del MossadNazaninBaradaran, alias “RahaParham”, entrenada por los servicios secretos estadounidenses e israelíes con la ayuda de uno de los hombres cercanos a Reza Pahlavi, el hijo del Sha, que sueña con retornar a Irán para instalarse en el poder y entregar el país a EEUU e Israel.
Los actos terroristas llevados a cabo contra Irán no son nuevos y los responsables están claramente identificados. El imperialismo y el sionismo odian a la República Islámica de Irán, por ser el eje fundamental de la resistencia en Asia Occidental contra esas fuerzas del mal. El objetivo que tienen Trump y Netanyahu es el desmembramiento de la nación persa, apoderarse de sus recursos naturales, acabar con su sistema político y destruir la forma de vida espiritual de la nación islámica para imponer sus valores.
Durante décadas EEUU e Israel, junto a Inglaterra, han llevado a cabo una infinidad de operaciones terroristas para cumplir con sus propósitos criminales.
El 3 de enero de 2020 Trump ordenó el asesinato del general Qassem Soleimani, el hombre que derrotó a los asesinos del Daesh, que sumieron a Siria en la barbarie. El magnate pedófilo sabía que uno de los hombres más preparados para detener los planes del imperialismo en Asia Occidental era Seyed Soleimani.
En 2024, ISIS, aliado de Estados Unidos e Israel, ejecutó un atentado terrorista que martirizó a 84 personas, el día en que se conmemoraba el asesinato de Qassem Soleimani.
El Mossad también ha hecho su trabajo sucio con asesinatos de líderes militares, así como de científicos iraníes, tal como lo hizo el 27 de noviembre de 2020 cuando atentó contra la vida de MohsenFakhrizadeh, uno de los principales responsables del programa nuclear pacífico iraní. En 2025 la organización terrorista israelí mató a otros 13 científicos de la nación persa.
Aquellos que hoy hablan contra la República Islámica de Irán, que llevan adelante una campaña de desprestigio contra su sistema político, contra la religión musulmana y su liderazgo, no han levantado una sola voz de protesta contra aquellos que han llenado de dolor a las familias y nación iraní.
La hipocresía es lo que los caracteriza, mientras nada les importa que sus “pacíficos manifestantes” hayan asesinado en Kermanshah a Melina Asadi, una niña iraní de apenas tres años de edad.
La nación iraní es fuerte y su pueblo es firme y digno. No dejarán que el imperialismo y el sionismo destruyan su revolución y su Patria. Que no se equivoquen los traidores y esbirros de EEUU e Israel, porque hay millones que sabrán defender su proyecto y a su líder el Ayatolá Jamenei.

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